Poesía y poema:
Toda obra de arte tiene poesía, pero no todo poema, no todo baile, no toda pintura, necesariamente tienen el soplo de la poesía, esa esencia de espejos que estremece.
Danza, pintura, escultura, música, arquitectura, el cine, la literatura toda, son arte cuando tienen ese soplo que extasía, que conmueve, que es capaz de revelar aquello que todos quizá de algún modo y en algún momento de la existencia hubiésemos querido poder decir o hacer. La poesía, dice Octavio Paz “es conocimiento, salvación, poder, abandono. Operación capaz de cambiar al mundo, la actividad poética es revolucionaria por naturaleza; ejercicio espiritual, es un método de liberación interior. La poesía revela este mundo; crea otro.”, y continúa: “Plegaria al vacío, diálogo con la ausencia: el tedio, la angustia… Experiencia, sentimiento, emoción, intuición, pensamiento no dirigido. Hija del azar; fruto del cálculo. Arte de hablar en una forma superior; lenguaje primitivo.”
El poema es la esencia de la poesía expresada en palabras. Dice todo diciendo poco, da en el blanco con un solo tiro, reúne las palabras justas en el momento indicado, es armonía, y como armonía conjura la música aún sin hacer uso de la rima.
Cuando hablamos de Género lírico nos referimos a todas aquellas obras en las que el autor expresa sus ideas, sentimientos o sensaciones subjetivas. Para los antiguos griegos, la lírica agrupaba a aquellos textos que estaban destinados a ser recitados ante un público con el acompañamiento de un coro y de una lira, antiguo instrumento griego de cuerda similar al arpa.
Generalmente se asocia los poemas líricos a los poemas en verso y con rima, pero verso y rima son solo dos herramientas de expresión de lo que en verdad es esencial en el poema: la musicalidad, el ritmo, el cual no solo se logra mediante la rima o la versificación. Existen también poemas en prosa que buscan expresar esas universales pero casi innombrables emociones, que aciertan como la flecha en el blanco en nombrar esas preguntas sin respuesta que están ahí y no sabemos decir, o esas ideas que reconocemos enteramente nuestras aunque hayan sido dichas por otro, y encuentran en su forma de asociar las palabras, muchas formas de recrear esa música del alma, esos estados del alma, y le saben dar nombre a esas esencias que despiertan la infinita perplejidad humana.
Es importante mencionar que no todos los poemas son líricos, también hay poemas épicos. El poema épico está escrito en verso, pero no busca, como el poema lírico, expresar los sentimientos íntimos ni los pensamientos del poeta; el poema épico pertenece al género narrativo, pues su intención es contar una historia en un determinado tiempo y lugar, y su personaje central es un héroe.
El poema épico es un viaje hacia la conquista de un mismo, un viaje hacia afuera de uno mismo en busca del retorno. El poema lírico es un viaje hacia uno mismo, un instante de encuentro íntimo, una revelación.


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